¿Publicidad presuntamente discriminatoria o démodé?

¿Publicidad presuntamente discriminatoria o démodé?

La supermodelo israelí Bar Refaeli se ha visto en medio de un sonado escándalo al protagonizar un polémico spot publicitario, que ahonda en los estereotipos de la mujer, donde se sugiere que las mujeres gordas, es decir, que no tienen su ajustada silueta, no son atractivas.  

La campaña publicitaria destaca las cualidades de una marca de gafas: Carolina Lemke; que por cierto, es una marca israelí de la que la propia Refaeli es accionista.

La historia es la siguiente: en el vagón de un suburbano, un atractivo joven observa a una chica de gran melena rubia, vestida con ajustada chaqueta de cuero negro que, de espaldas a él y agarrada a una barra de sujeción empieza un baile absolutamente sensual dando vueltas y usando el asidero del vagón como si fuese la barra de un bar de striptease. El chico decide ponerse sus gafas Carolina Lemke para ver mejor a semejante belleza pero... de pronto, se topa con la realidad y, ¡valla chasco!, la chica rubia, de largas piernas y exuberante, en realidad no es la modelo sino una mujer entrada en carnes, pero eso sí también con un actual modelo de gafas Carolina Lemke.

Galia Wolloch, directora de una asociación sindical de mujeres israelitas, ha explicado al diario Yedioth Ahronoth que se trata de un spot “insultante” y “decepcionante”, porque Refaeli, que tiene el poder de “influir en las actitudes del público”, ha tomado la “deliberada elección de perpetuar las dañinas percepciones sobre las mujeres”. La Red de Mujeres de Israel denuncia el “argumento simple que se transmite: que una mujer gorda no puede ser bella”, al que se añade “el uso humillante de la imagen de Refaeli como objeto de deseo del hombre, sin más valor”.

Y a todo esto, ¿qué dice la modelo?. Refaeli no se ha pronunciado al respecto. Es su legítimo derecho...

No obstante, yo me pregunto:¿estamos ante un spot publicitario discriminatorio y por consiguiente, absolutamente démodé si tenemos en cuenta queafortunadamente, la igualdad entre géneros se presenta como un valor en alza en las sociedades avanzadas?, o ¿se trata, siguiendo la cita memorable de Oscar Wilde: “Que hablen mal de uno es espantoso; pero hay algo peor, que no hablen”, de sucumbir a la polémica con la intención de viralizar el mensaje publicitario?.

Yo tengo una opinión creada, ¿y usted, lector/a?.    

 

Rosa L. Ruiz de la Rosa

Director Académica Máster en Dirección de Marketing y Estrategia Comercial

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