La ley de los 90 segundos en el Periodismo Deportivo

La ley de los 90 segundos en el Periodismo Deportivo

Máster en Periodismo de Televisión de la Cámara de Comercio de Sevilla

Desde que Bob Dylan anunciara que los tiempos están cambiando han pasado muchos años, pero los tiempos no dejan de cambiar. Sobre todo para los periodistas. El ayer es tan lejano que se borra, y el anteayer la prehistoria. Y no solo porque la actualidad nos vaya marcando los tiempos, sino porque la propia profesión se ha metido en una espiral de cambios a los que no se le ven los límites. Bueno, a veces sí, porque ahora para los periodistas deportivos, el límite son 90 segundos. Es el signo de los nuevos tiempos.

Aquellos que de niños jugaban a narrar partidos escondidos en sus cuartos y sus fantasías, o los que contaban cosas con el mismo énfasis que veían en la tele o escuchaban en la radio, es posible que ya hayan despertado del sueño para descubrir que la realidad que hoy imponen empresas, autoridades e intermediarios es muy diferente.

Los que soñaron con hacer crónicas televisivas del fútbol ya saben que ahora no pasarán de un telegrama. Ya no hay polémicas, jugadas brillantes o planos de recursos. Solo goles que sintetizar en minuto y medio. O sea, que deben cambiar el chip. La Liga española (salvo la exclusividad de TVE) ha echado el candado y a los periodistas solo nos queda poner mala cara, tragarnos el enfado y asumir la nueva situación. La LFP ha hecho realidad su vieja amenaza, y amparándose en lejanas directivas comunitarias, ha decretado que 20 partidos se pueden resumir en 90 segundos. Hubiese sido necesario que nos explicaran cómo hacerlo.

Las empresas están que trinan, y aunque algunas amenazan con irse a los tribunales, tampoco queda muy claro que obtengan algo. Aquello del derecho a la información fue una hermosa cantinela que nos enseñaron en la Universidad, pero que quedó destrozada cuando el deporte se hizo negocio. Los que empiezan en esta profesión deben saber que se acabaron los resúmenes, las repeticiones a cámara lenta, los musicales épicos y los primeros planos. No queda más remedio que contar las cosas de otro modo. Y aunque la televisión sean imágenes, hacerlo sin imágenes. 

Es cierto que la batalla que ahora se ha desatado en España ya se libró en otros lugares. La televisión norteamericana sabe hace tiempo que en cuestiones deportivas hay lo que hay. Y buscó sus fórmulas. La CNN lo suplió con fotos espectaculares y gráficos animados, sin que su audiencia se viera afectada en absoluto. Pero el público español está habituado a otras cosas porque durante años se acostumbró a ver los goles y las mejores jugadas en todas las cadenas y en cualquier momento. Ahora nos han cambiado las leyes y se acabó el alimento. Como nos han pillado con el pié cambiado no hay más remedio que reinventarse.

Los jóvenes periodistas ya sabían que una imagen vale más que mil palabras. Ahora deben aprender a meter mil imágenes en 90 segundos.

Paco Gamero

DIrector Académico del Máster en Periodismo Deportivo

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