La información económica-financiera para la gestión empresarial

La información económica-financiera para la gestión empresarial

Curso Experto en Contabilidad

Estrategia, ventas, marketing, marketing digital, operaciones, fabricación, logística, recursos humanos, impuestos…  Todo esto son conceptos empresariales que requieren de una especialización para desarrollar y gestionar a una empresa y en la que prevalece la toma de decisiones.

La toma de decisiones nos conduce al fin esencial para la creación de una empresa que no es otro, desde el punto de vista del inversor, que cuánto necesito invertir y qué rentabilidad voy a obtener. ¿Me interesa?

De esta forma llegamos al área de las finanzas o también al área de los números a los que hay que saber interpretar para que a través de ellos podamos realizar una correcta toma de decisiones.

Esto nos conduce a emplear un idioma en la empresa que esté generalmente aceptado y que sobre él podamos construir un edificio que albergue a todas las variables imprescindibles de todas las áreas de la empresa que ayuden a su gestión y como consecuencia, a la toma de decisiones. Este idioma al que nos referimos no es otro sino el de la Contabilidad.

La Contabilidad nos permite conocer cuánto tengo, cuánto debo, qué gasto, qué ingreso, cuánto gano, cuánto pierdo, qué dinero tengo y cuánto necesito. Son conceptos que exigen ser recogidos de una manera ordenada por la contabilidad para ser utilizados en la gestión de la empresa a través de los estados económico-financieros que de ella se obtienen.

Pero la empresa no sólo necesita conocer los distintos conceptos descritos con anterioridad, sino que necesita saber cómo ha llegado a ellos y qué puede hacer. ¿Por qué tengo tanto, por qué necesito tanto, por qué he ganado tanto y sin embargo no tengo dinero, cuánto puedo crecer en ventas sin morir de éxito, puedo endeudarme más, cómo plantear al banco mis necesidades financieras,..?

Todas estas preguntas y muchas más nos las resuelve el Análisis de balances que consiste en la aplicación de técnicas de análisis que, partiendo de los estados económico financieros obtenidos de la Contabilidad, nos permita pasar del concepto de resultado, medido en euros, al concepto de rentabilidad, medido en tantos por ciento, que es como analiza su rentabilidad el inversor.

El Análisis de balances nos permite descifrar, entre otras cuestiones, el continuo enfrentamiento entre el beneficio y la caja. ¿Qué preferimos obtener beneficios o tener dinero en caja? Aunque parezca que ambos conceptos aumentan o disminuyen en la misma dirección, no siempre ocurre así. Entonces qué es preferible el beneficio o la caja. No hay una solución única, pero si existen herramientas por medio del análisis de los flujos de caja que nos permiten su análisis y sacar conclusiones para aplicar en cada momento.

El término “rentabilidad” es un término frío que viene expresado por un simple porcentaje y que tenemos que interpretar. ¿Es bueno, es alto, es bajo,…? A través de la “Pirámide de ratios” llegamos a descomponer el concepto de la rentabilidad de los capitales aportados por los dueños accionistas en todos los ratios que tienen una participación en la rentabilidad como son la rentabilidad sobre las inversiones realizadas, el efecto del endeudamiento o apalancamiento financiero, el tipo de interés, el tipo impositivo, el margen, la rotación,… Todo ello de forma concatenada de manera que todas las políticas de la empresa, de los Departamentos de la empresa, se vean identificados y localizados en ella, y se pueda conocer por ejemplo la repercusión que tiene un simple retraso en el cobro de un cliente sobre la pérdida de rentabilidad del capital en puntos porcentuales.

Al llegar a este punto damos un salto cualitativo en la gestión económica-financiera de la empresa pues no sólo analizamos lo que ocurrió en un Departamento determinado, contribuyendo al control de gestión de la empresa, sino que a través del análisis del pasado podemos proyectarnos al futuro a través de la Pirámide de ratios y realizar cuántas simulaciones estimemos oportunas.

En definitiva, mientras que los resultados de las empresas de un sector no son coincidentes cuantitativamente, las rentabilidades expresadas en porcentajes si permiten la comparación entre empresas y, ahora sí, conocer si la rentabilidad es alta, baja, normal,…con respecto a la media del sector.

Hasta ahora sólo hemos hablado de la Contabilidad financiera o Contabilidad general que recoge las transacciones económicas entre la empresa y el mundo exterior, pero además se producen transacciones en el ámbito interno de la empresa como es, entre otros, el proceso de fabricación de los bienes y servicios.  Estas transacciones son recogidas por la Contabilidad interna, analítica o de costes.

El objetivo es el conocer el proceso de la formación del coste de los productos y sus márgenes a través de los sistemas de costes. Trasladar la cuenta de pérdidas y ganancias contable que exige conocimientos contables, a la cuenta de resultados sin exigencias contables para que los no iniciados en contabilidad puedan realizar su gestión.

El elaborar una cuenta de resultados a través del cálculo de márgenes nos acerca a la gestión departamental al obtener el margen bruto, el margen comercial, el resultado de explotación, el resultado financiero y el beneficio neto.

Conocer las diferentes clases de costes que se originan en la empresa junto con el concepto de margen de contribución, nos permite conocer si un producto deja margen o es rentable, qué coste necesita reducir, si admite una promoción, o a partir de qué volumen de ventas empieza a dejar beneficios en lo que se denomina Punto de equilibrio o Umbral de rentabilidad.

La utilización de estos conceptos permite contestar a la pregunta, tantas veces repetida y no explicada, de ¿pierdo más mientras más vendo?

El desgranar y asimilar todos estos conceptos nos hace conocer los rincones de nuestra empresa pero, hasta ahora, siempre en pasado. Vendí, cobré, gasté, gané, fabriqué,… Pero este conocimiento nos empuja a la necesidad de planificar. Si ya sé cómo fabrico y vendo, por qué no estimar cuáles serán mis resultados el próximo año y cómo mejorarlos. Esto nos lleva a la   Planificación, Elaboración de presupuestos y al Control de gestión.

 

La Elaboración de presupuestos nos permite a partir de una Estrategia realizar unas estimaciones de ventas, estimar la producción, las compras de materias primas y materiales, la determinación de los almacenes, las necesidades de mano de obra o presupuesto de personal, la determinación de los gastos generales de fabricación con el cálculo de los márgenes brutos y de contribución.

Si a lo anterior le añadimos los costes de comercialización y de estructura obtendremos el resultado de explotación. Cuánto gano o pierdo mensualmente o anualmente.

El conocimiento de la inversión necesaria, tanto en inmovilizado como en circulante, me lleva a determinar las necesidades de financiación y el movimiento de la tesorería lo que nos permitirá calcular los balances mensuales o anuales.

Sólo faltaría saber si la planificación realizada hace a la empresa rentable, con qué inversiones, con qué financiación o endeudamiento, con qué tipo de interés, con qué márgenes. Y sobre todo, saber si esto es sostenible.

Una vez aprobado el presupuesto hay que controlar su cumplimiento. Para ello utilizamos el Control de gestión que nos indica dónde se han producido las desviaciones sobre lo propuesto y su repercusión sobre la cuenta de resultados, su rentabilidad y su financiación, lo que nos permite y exige la aplicación inmediata de acciones de gestión concretas para la consecución de los objetivos marcados por la Dirección y recogidos en el Presupuesto.

Recoger todo esto en un soporte informático que vaya desde un simple Contaplús a un ERP sofisticado y auxiliados por hojas de cálculo, facilitan su comprensión y su utilización.

Conceptos económico-financieros, todos ellos difíciles de comprender cuando se ven o analizan por primera vez pero que desgranados y elaborados ordenadamente permiten el desarrollo equilibrado de la empresa aportando datos y experiencias a Departamentos que no tienen por qué saber de estos conceptos pero sí de la gestión de su Departamento y por tanto de la Empresa.

 

José María Burson del Río

Docente en el Curso Experto de Contabilidad y Finanzas

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