¿Cobraré mis exportaciones?

¿Cobraré mis exportaciones?

Cuando nos planteamos vender al exterior la primera duda que nos surge es: ¿cobraré o no cobraré?

Pero nos es la única. Por ejemplo, me pregunto en qué moneda voy a vender o si los medios para poder cobrar son los mismos que utilizamos en España o son diferentes.  En realidad los medios que utilizamos para cobrar del exterior son los mismos que utilizamos en operaciones dentro de nuestras fronteras pero con unas peculiaridades como son que estamos hablando de otro país y de otros bancos.

Esto hace que tengamos ciertos riesgos al utilizar estos medios de pago que no se presentan en operaciones interiores. Aunque pueden existir algunas, aunque pequeñas, diferencias.

No hay que  olvidar  que se presentan ciertos factores diferentes como la  confianza entre las partes, posición de fuerza en la negociación, riesgo del país donde se encuentra nuestro cliente, legislación, costumbres,  diferentes idiomas, divisa de cobros, etc.

Y que el cobro se realice de forma segura, con rapidez  y al menor coste posible.

Para ello disponemos de un conjunto de medios de pagos internacionales, ampliemos el estudio de los mismos.

 

Podemos dividirlos en dos grandes bloques:

> Medios de pago simples o no documentarios.

> Medios de pago documentarios.

 

Medios  de  cobro  no  documentarios

En ellos el  cobro se formaliza independientemente de la entrega de documentos.

En este tipo de medios los documentos comerciales que necesita el comprador se entregan fuera del circuito bancario, es decir una de las partes ha de arriesgarse, o bien el vendedor manda las mercancías y los documentos y luego cobra o bien primero cobra y luego manda mercancías y documentos necesarios  para el comprador.

Son medios que se utilizan cuando existe confianza entre las partes o existe otra forma de cubrirse de los riesgos del posible impago de la operación como haber contratado un seguro de crédito.

Son varios, entre ellos la transferencia. Se trata de un mandato que el ordenante de la misma (que es el importador) da a su entidad financiera  para que sitúe una determinada suma de dinero en la  cuenta del exportador. Nada es diferente a una transferencia nacional,  la única diferencia es que se produce entre bancos situados en diferentes países.

Como ventajas podríamos hablar de la rapidez y la flexibilidad y como inconvenientes podríamos decir que no cubre el riesgo de impago. Es por lo tanto si hay máxima confianza, teniendo como ventaja además su bajo coste.

Otro medio es  la orden de pago simple (en la que el comprador solicita de su banco que emita una orden de pago a favor del exportador sin indicarle cuenta ni banco del beneficiario) es decir el mandato es de situar fondos a favor de la empresa exportadora en la plaza donde radique para que luego el exportador decida donde quiere recibir su cobro.

También como medio simple, está  la remesa simple, muy usada en la compra venta de mercancías.   La remesa es la gestión de cobro de documentos como la letra o el pagaré a cargo del importador.

¿Qué riesgo tendría el exportador utilizando este instrumento? Que como norma general envía la mercancía antes de emitir el documento financiero (en el caso de una letra de cambio) o de recibirlo del importador (en el caso del pagaré). Por tanto, y en el caso de impago, se encuentra en una posición poco favorable para recuperar dicha mercancía.

Cualquier documento enviado para su cobro debe ir acompañado de una orden de cobro con instrucciones definidas.

Las remesas simples pueden ser efectos de cobro contra pago, efectos para aceptar y guardar, y efectos para aceptar y devolver.

El principal inconveniente es que no hay una garantía bancaria de cobro. Por tanto, es si existe cierta confianza con el cliente, es cuando podríamos utilizarla.

Pueden igualmente utilizarse cheques personales o cheques bancarios. Siendo el primero  un giro que hace el titular de una cuenta corriente, en este caso, el importador contra la misma, a favor del exportador,  para que pueda retirar fondos que tiene depositados en poder el banco del importador. Mientras que el segundo es un mandato de pago emitido por la propia entidad financiera que permite retirar  fondos que tiene disponibles en poder de un tercer banco (librado). La gran ventaja del cheque bancario, con respecto al cheque personal, es que, una  vez recibido, el cobro está asegurado pero, por el contrario, hay riesgo de pérdida o falsificación. El cheque personal, por su parte, presenta inseguridad en la recepción y en el cobro ya que puede no haber fondos en la cuenta del importador.

 

Medios de cobro documentarios

Cuando el cobro se condiciona al  cumplimiento de unos requisitos acordados previamente, entonces estaríamos ante los medios de pago documentarios. Esta obligación siempre consiste en la entrega de documentos. Documentos como factura, certificado de origen, documento de transporte, etc. que son necesarios para el importador por diversas causas.

En este caso, el exportador debe acudir al banco designado por el ordenante y entrega la documentación exigida por él para obtener el cobro.

El banco pagará sólo en el caso de que la documentación esté completa y se entregue en la fecha acordada, sino no efectuara el pago entrega la documentación completa en los plazos acordados. Asimismo, el banco no entregará la documentación al importador para que pueda retirar la mercancía del puerto si éste, previamente, no paga la adquisición.

Son dos los medios de cobro documentarios más usados habitualmente: el crédito documentario y la remesa documentaria.

El primero es el que otorga mayor seguridad tanto al exportador como al importador de que se respetarán las condiciones contractuales, ya que desde el primer momento el exportador sabe qué condiciones ha de cumplir para poder cobrar una vez entregada la mercancía.

 Es sin duda el medio más seguro tanto para realizar el cobro como para proteger los intereses del comprador, pero evidentemente el más caro.

Por su parte, la remesa documentaria se acompaña de documentos comerciales, siendo optativo el envío de documentos financieros. Muy usada en la compraventa de mercancías.

 

 

Eugenio Miguel Gamito

Empresario, consultor internacional y docente en el MITiC, Master in International Trading Company

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