Bienvenido a tu futuro: La era de los influencers y la marca personal

Bienvenido a tu futuro: La era de los influencers y la marca personal

Para las marcas los influencers suponen un medio directo e inequívoco de hacer llegar sus productos y servicios a un público altamente segmentado que además está predispuesto a seguir la recomendación del influencer en cuestión

 

Si hay una palabra que esté de moda más allá del entorno de los profesionales de la comunicación y del marketing digital es el término influencer, influenciador o prescriptor.

Para el conjunto de la sociedad, un influencer es una persona con gran capacidad de influir en modas, gustos, conductas e incluso compras. Esto, traducido en términos prácticos significa que se trata de alguien que, no necesariamente habiéndolo pretendido, se ha convertido para una importante masa crítica en una especie de modelo o espejo en el que mirarse e inspirarse.

Para las marcas los influencers suponen un medio directo e inequívoco de hacer llegar sus productos y servicios a un público altamente segmentado que además está predispuesto a seguir la recomendación del influencer en cuestión.

Esto ha dado a los influencers un gran poder sobre los presupuestos de marketing de marcas para las que lo aspiracional, la inspiración y la referencia a un estilo de vida concreto son básicas para la venta. Nos referimos especialmente a marcas de moda, cosméticos, calzado, alimentación e incluso tecnología.

Como todos los fenómenos sociales, con el paso del tiempo y especialmente con los ingresos que han sido capaces de generar en las cuentas corrientes de los influencers el tema se ha desvirtuado y ahora para ser un influencer que se gane la vida con ello no es suficiente con tener miles de seguidores en Instagram y mucha destreza en la selección de hashtags.

Es señal de madurez de este mercado el hecho de que las marcas (y los usuarios) estén plegando velas y moviendo sus intereses, likes y euros a perfiles con menor número de seguidores pero mucho más especializados en temas concretos en los que son auténticos líderes de opinión.

El fenómeno influencer no es un hecho aislado y está muy relacionado no ya con la cultura milenial si no con el nuevo paradigma laboral en el que priman el talento y el desarrollo personal, en el que el concepto de “puesto de trabajo” tiende a la desaparición en las empresas más innovadoras para pasar a ser sustituido por “proyectos”.


Porque el mercado laboral está cambiando tanto como cambia todo lo demás. Se ha hablado mucho de los knowmad, esos profesionales especializados que enganchan proyectos en diferentes compañías, como los trabajadores de un futuro que ya es presente. La experta Raquel Roca, señala que en 2020 constituirán el 40% de la fuerza laboral. Casi nada.

Y todo ello tiene a mi juicio tiene un claro proceder en común y es la necesidad de un desarrollo de la marca personal y de la capacidad para generar nosotros mismos nuestro proyecto laboral. Se trata por lo tanto de individuos capaces de tener una voz propia, de convertirse en marcas, capaces de generar desde su propio talento oportunidades laborales.

Nadie dice que este nuevo paradigma vaya a ser más fácil que el anterior, pero hay sin duda triunfarán aquellos que además de poseer cierto talento se hayan decidido a cultivarlo, a profundizar en la visión más estratégica de la marca personal, a aprender el manejo de las herramientas de marketing y a interiorizar los preceptos de un mundo tecnológico que fluye en constante movimiento.

Amparo Cantalicio, Directora de proyecto del Máster Técnico en Social Media Influencer, Professional Blogger & Videoblogger.

 

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